
Con cariño
Empezaste con toda la ilusión.
Enero. Génesis. Un cuaderno nuevo.
Luego vino una semana pesada. Los niños, el trabajo, el cansancio. Te atrasaste tres días. Luego diez. Y en algún punto entre Levítico y Números, el plan se quedó en pausa.
Si esto te suena, queremos decirte algo con cariño:
No es tu culpa. Nadie te dio un plan que cupiera en tu día.
La mayoría de los planes te dan lecturas largas, sin orden claro, y cuando te atrasas no te dicen cómo seguir. Solo te dejan la sensación de "otra vez no pude".
No te faltó amor por la Palabra. Te faltó un camino corto, claro y que te recibiera de vuelta cuando te atrasas. Para eso hicimos Lámpara 365.


